Cuando trabajas dos semanas un partido, lo mínimo es que los jugadores se conozcan, que hayan ensayado jugadas y táctica ofensiva y defensiva. Pero lo del sábado fue impresentable, hace tiempo que no veía once jugadores que estaban por cumplir en la cancha.
Podrán decir los hinchas azules que dominaron el partido, tuvieron más llegadas y que el resultado es justo y les encuentro razón. El trámite del juego fue casi un chiste, la U tenía el balón y los ataques sucedían uno tras otro, con un esquema que en vez de defender y salir rápido, sólo se convirtió en un grupo de jugadores tratando de reventar el balón y que arriba Urbano inventara alguna jugada. Y eso que Cossio se fue hace rato.
Si el entrenador viaja – por más lamentable que haya sido el motivo – debe existir alguien que siga la línea de trabajo, que ordene a los jugadores, que indique las marcas y que al menos, por dignidad, busquen el arco contrario. Porque así se gana en el fútbol, con goles.
La verdad, es que esta columna puede tener ribetes de incendiaria, pero creo que hay una fecha más para ver a Víctor Hugo Marchesini, como dijo un comentarista radial, puede ser que con el hombre en la cabina táctica se vea un equipo diferente. Y el partido contra Huachipato el viernes puede entregar otra visión, otro aspecto u otro resultado, porque no se puede jugar peor que el sábado.
Lamentablemente, estos resultados nos dejan penúltimos en el clausura y a tres puntos de la promoción, quedando mucho torneo por delante y con resurrecciones como la del Chago de Clavito y los triunfos de los equipos que están peleando punto a punto por no bajar. Triste es que en la octava fecha, se tenga que pensar en la promoción y no en Play Off, porque era una promesa dirigencial y por lo visto, será muy difícil de cumplir.
Fuente: unionsanfelipe.org












